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martes, 7 de mayo de 2019

La maestría de saber acompañar

Lourdes Mateo Remiro es psicóloga experta en grupos humanos. Se lleva dedicando a la terapia y a la formación desde hace veinticinco años y conoce las Constelaciones Familiares (CF)
En sus consultas individuales incluye las CF como algo fundamental, tanto para sus clientes como para su praxis profesional. Para nosotros es un lujo que los terapeutas acudan con sus clientes, ya que nos garantizan una continuidad después del trabajo en los talleres.
Con la CF se tiene la oportunidad de comprender todos los movimientos que llevaron a los clientes a la situación en la que se encuentra en el momento presente y esclarecer la función que estaba cumpliendo el síntoma en su transgeneracional. Pero no es suficiente.
El proceso de abrirse al dolor del nacimiento, de la infancia y/o de la juventud requiere maestría, y descubrir los recursos internos, también. Un buen acompañamiento profesional facilita mucho. Lourdes les acompaña. Hablamos con ella.


¿Cuál es tu criterio a la hora de sugerir a tus clientes que realicen su CF?

LM. Desde mi punto de vista, hay un criterio necesario y a menudo suficiente: el sufrimiento humano. Cuando una persona que acude a mi consulta sufre y quiere dejar de hacerlo, le sugiero que realice su CF. Cualquier tipo de dolor, malestar, confusión, emociones desagradables difíciles de expresar tristeza sin motivo aparente, con una intensidad y frecuencia fuera de lo normal..., cuando no sabe explicar lo que le pasa y aparentemente tiene una vida estupenda desde el punto de vista social familiar, le sugiero una CF. Las implicaciones sistémicas llegan a bloquear la evolución personal hasta límites insospechados y los clientes no saben qué está ocurriendo en sus vidas. La CF lo muestra. Por ejemplo, muestra cómo los hijos no pueden mirar hacia su propia vida porque están mirando una situación sin resolver que sus antepasados u otro familiar cercano (suelen ser padres) no pudieron mirar en su momento. Entonces, al hacer visible el origen del bloqueo, mi cliente consigue tomar la fuerza familiar para afrontar su propio camino, en vez de llevarla como una carga que lo paralizaba con cualquier síntoma, motivo de la consulta.
En ocasiones, es algo intuitivo. Siento que le vendría muy bien a mi cliente mirar algo de su sistema sin que haya una explicación objetiva y racional.
A veces, compruebo que mi cliente no está atendiendo a algo que es crucial en su sistema familiar y es necesario que lo haga, para poder avanzar y entender su sufrimiento, entonces le propongo que realice su CF. Allí, mi cliente está observando su escena propia con una claridad meridiana y hay más posibilidades de que lo integre.
Por último, utilizo las CF como herramienta diagnóstica, porque tengo varias hipótesis y teorías que quiero verificarlas, y me fío mucho de los representantes, ya que no tienen información del cliente y aun así reflejan claramente en muchas ocasiones, lo que está oculto y que yo ya he hipotetizado. Es lo que se llama supervisión profesional, la cual me da un feedback adecuado”
  
Del libro:
Lealtades manifiestas. María José Lozano Lorenzo, Editorial Sirena de los Vientos. Página 94                               

sábado, 23 de diciembre de 2017

El miembro avatar

En todos los años que nos venimos dedicando a realizar talleres de constelaciones familiares, no es la primera vez que las personas que acuden nos preguntan algo muy lógico: “¿por qué solo me siento yo mal en mi familia si mis hermanos también tienen los mismos padres y todos compartimos los mismos ancestros? Ninguno de ellos acude a terapia ni se complica con el crecimiento personal. Están adaptados al sistema y celebran las fiestas, trabajan, tienen hijos, etc., como todo el mundo. No se cuestionan, por ejemplo, si están siendo manipulados por la sociedad de consumo u otras preguntas que yo desde bien pequeña ya me hacía”

A mí me gusta llamarles a estas personas que se sienten desadaptadas y diferentes de su sistema y en cierta medida, de la sociedad, el miembro avatar. No porque sean salvadoras de nada, sino porque escuchando su corazón, se mueven en una dirección diferente del resto. Escuchando su propia voz, se mueven en contra de las normas establecidas en su familia, son capaces de romper el código de honor que hay en ellas porque sienten que algunas normas les aprietan, como unos zapatos viejos, y deciden no cumplirlas más. Para realizar esto, se necesita coraje, porque la fuerza del grupo es mayor que la individual, y la culpa de no seguir lo establecido, también surge. Estas personas son las que acuden a mis terapias y a los talleres de constelaciones. En éstos se ve más claramente, cómo, al moverse ellas, se benefician los demás. El cambio que estas personas realizan a nivel personal, influye inexorablemente en su familia, la cual, de manera indirecta, se modifica y sale beneficiada. Por eso les llamo el miembro avatar, porque al decidir ser ellas mismas, iluminan su entorno y los de su alrededor se pueden conectar más fácilmente con su propia luz.

Como decía antes se requiere coraje, pues la decisión de pedir ayuda, de solicitar un acompañamiento porque se ven incapaces de realizar un tramo de su vida en solitario, suele estar acompañado de un síntoma, de una incomodidad física, emocional, laboral, etc. Suele haber una ruptura que les quite de su zona de confort. Es entonces cuando vienen a consulta. Para mí siempre es un honor y motivo de celebración, dar acogida a estas personas, valientes personas. Muchas gracias por confiar en nosotros.

Mañana una gran parte de la humanidad celebramos otra Fiesta. Para muchos, los más adaptados al sistema, significa un reencuentro con los regalos, la familia, amigos…, para otros supone un recuerdo entrañable de alguien que hace más de dos mil años decidió ser él mismo y romper con las normas establecidas. El se atrevió a tocar y dejarse tocar por los que estaban mal vistos, los que vivían “al margen de los adaptados” y se identificó con ellos. Grande entre los grandes, Jesús vino a ser él mismo, a manifestar de manera plena, el amor del que es capaz todo ser humano. El fue avatar porque mostrando su corazón, nos recordó que nosotros tenemos la misma capacidad amar. Revolucionó la sociedad en la que vivía y le costó la vida. Lo sabía, y aún así, no pudo de dejar de hacerlo.

No pudo dejar de amar porque al final de su vida, se descubrió a sí mismo siendo solo Amor. Mañana, algunos celebramos que Jesús vino a la Tierra y se quedó para siempre. Su Luz es nuestra Luz.

¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 28 de abril de 2017

Cuidando al profesional en Navarra

Según cuenta la historia, Alfonso I el Batallador, fundó en el siglo XII esta villa medieval: Puente la Reina. Uno de los enclaves de mayor sentido compostelano situados en Navarra.

Encuentrosconconciencia tuvimos la suerte de ser invitados por nuestra amiga Gaztelu Lus, que trabaja para Pauma realizando formación en Constelaciones Familiares a dos grupos de profesionales. Allá fuimos. Más de cincuenta personas dedicadas a la ayuda psicosocial: trabajadores sociales, educadores sociales y psicólogas. Detrás de cada uno de ellos había un marco laboral bien diferente. Algunos se dedican a la intervención con violencia de género, otros llevan el programa educativo en familias y menores en situación de riesgo (negligencia, malos tratos, abusos), también están los expertos en inserción laboral y social y los que trabajan en servicios sociales. Había mandos intermedios, con otra responsabilidad de cuidado y organización, y con un nivel de estrés diferente.



El ambiente se notaba lleno de nivel profesional pero aun así, sobresalía el humano. Una sensibilidad por “el otro” (el cliente: persona-familia-grupo) al que acompañan, les impulsó a inscribirse de manera inmediata en nuestro pequeño curso. En Pauma saben que una de las mejores maneras de cuidar a los profesionales es ofreciéndoles conocimientos y técnicas que aumenten sus habilidades.

Nuestro día fue intenso. Pudimos “tocar” los Órdenes del Amor desde la teoría y desde la práctica. Nos habíamos propuesto pasar una jornada amena, ante todo, así que ideamos unas dinámicas que llevaran a la reflexión y al aprendizaje en un entorno lúdico.

En medio, los alumnos de hostelería, cocinaron para nosotros y repusimos fuerzas con sus exquisiteces ¡Gracias! Les espera un buen futuro también a ellos.

Terminamos con una constelación familiar, porque sabemos que la verdadera comprehensión sucede cuando se realiza la propia, se hace de representante o se está de observador. Y aun así no está garantizado. Todo va a depender de cómo se mantiene la mirada a lo que está ocurriendo, a lo que se muestra. Y se mostró una Realidad fuera de lo cotidiano, en un espacio sin juicios ni moralidad, solo hechos y vidas llenas de sentido.

Agradecemos a todas y todos los participantes haber elegido esta temática para su formación y a Gaztelu, por habernos elegido a nosotros. También a Cristina, la coordinadora de los cursos y a Jesús, el director del Centro Puente, por su acogida.

Os deseamos lo mejor y ojalá nos veamos de nuevo para seguir aprendiendo, disfrutando juntos.

jueves, 16 de junio de 2016

Nueva luz en Pamplona

A unos días de comenzar el verano oficial, un nuevo sol, precedido de un arco iris, se instaló en nuestro taller de constelaciones familiares en Pamplona. Sucedió el sábado y se quedó para siempre, más allá de las estaciones.

El camino, al ir desde Galicia, era en sentido contrario al que suelen hacer los peregrinos. Nosotros partimos desde Santiago de Compostela y en esta ocasión, nos dirigimos a Javier, para llevar a nuestra amiga Marina a su casa. Un lujo de compañía. Si buscáis la entrada en este blog del dos de diciembre del 2014, titulada “Los niños de la calle”, sabréis porqué.

Seguimos el viaje. Los campos de trigo, de un dorado intenso, arropaban las amapolas rojas. Belleza por doquier. La nueva luz a la que hago mención es otra, sin embargo. Me refiero a la calidez que se instaló en cada una y uno de los participantes cuando llegaron a desvelar el nudo que impedía abrazar sus vidas. El Destino fue generoso en esta jornada, pues había realidades familiares tan similares, que los participantes tuvieron la oportunidad de revivir su historia doblemente. Me acuerdo de Nacho y Txema, de Lierni y Zuriñe... ¿coincidencias? Esta lógica racional y reduccionista viene de nuestra mente, que, por ahora, la dejaremos tranquila un rato y seguimos con el corazón: sin lógica aparente, pero con un sentido pleno. Descubrir los momentos donde la paz es posible ha sido el mayor de los hallazgos. Enhorabuena.

Hubo muchas cosas de los árboles familiares que emergieron y provocaron cierto descoloque. La nueva mirada, acogiendo esa realidad, creará nuevas oportunidades para allanar todas y cada una de las vidas de los participantes. Sólo hay que estar con ATENCIÓN a lo que surja a partir de ahora y FLUIR con lo que venga.

Me acuerdo de Laura, Marisa, Idoia...todo por comenzar. Ahí van unas valientes. Pero no las únicas, hubo mucho más y más personas.

Nos quedamos con el aprendizaje y las sonrisas. Como siempre, lejos de despedidas, ha sido un encuentro lleno de conciencia.

¡Muchas gracias y feliz verano!

sábado, 13 de febrero de 2016

Taller en Pamplona

Taller de Constelaciones Familiares

5 de marzo de 2016 en el hotel Zenit (zona comercial La Morea)

De 10h. a 20h. (con descanso para comer)

Es tiempo nuevo de abrazar la vida y dejar atrás juicios, prejuicios, creencias y culpas…

Toca vivir en el aquí y ahora con toda la responsabilidad que ello implica: la llamada a ser feliz…

Es el momento para sanar vínculos familiares, decir sí a todo lo que fue y acoger lo que la vida nos ofrece…

por todo ello, nos encontraremos una vez más en Navarra para acercarnos a nosotros mismos y restablecer la armonía, el flujo amoroso de lo que en verdad somos y, en lo cotidiano, lo olvidamos con frecuencia.

A todos los que os habéis apuntado os sugerimos unas palabras sobre este tipo de trabajo:

La actitud es, sin duda, la pieza clave en el trabajo sistémico. Para dejarnos impregnar de la nueva realidad que vamos a ver de nuestra historia familiar, hemos de desalojar la mente de expectativas, de prejuicios, de creencias, de promesas… vaciarla por completo para que llegue lo nuevo, porque cada constelación es un paisaje diferente y requiere ser vista con ojos limpios. Como si se tratara de un viaje a un lugar desconocido por todo el mundo, ¿qué podemos imaginar? Nada, sólo dejarnos cautivar por lo que nos llega por los sentidos, con los poros abiertos, sin mente, sólo el corazón…entonces, ¿Qué hacer?  Atender plenamente a lo que sucede, permitiendo que se muestre lo que necesitamos aprehender… 

Si  conoces a alguien que crees que le pueda interesar, como a ti, sólo tenéis que poneros en contacto con nosotros para apuntaros.

encuentrosiconciencia@gmail.com

jueves, 5 de noviembre de 2015

EL Sí

Nuestro encuentro, el pasado sábado en Pamplona, fue sorprendente. Incluso para los que repetíamos taller de Constelaciones Familiares.
Al final de la intensa jornada, se instaló una nueva mirada en los participantes y la realidad de cada una y cada uno, se volvió más benévola y compasiva.

Curiosamente, pensando en escribir una pequeña crónica de ese día, me encontré con una reflexión en el blog de Emilio Carrillo. Lo escribe una chica que se llama Ana. Tiene un blog que también os facilitamos. A ella, a Emilio y a vosotros os damos las GRACIAS por estar ahí, impulsándonos hacia nuestro anhelo.

Fijaos qué sincronicidad con el trabajo sistémico que realizamos juntos:

Hablando con amig@s, familia, gente no tan cercana, en muchas ocasiones, me doy cuenta de que sale un sentimiento de frustración y quejas de situaciones que han vivido. Y observando lo que explican, cómo se sienten, me doy cuenta que de todas aquellas cosas que experimentamos, muchas veces, además de interpretarlo a nuestra manera, somos selectivos con lo que nos quedamos. Y así no aprendemos. Y como no lo hemos aprendido, se nos siguen repitiendo situaciones parecidas una y otra vez para que podamos aprenderlo. Me di cuenta que este círculo de repetición de experiencias cambia o se transforma en el momento que somos conscientes del motivo por el que se nos repite.

Por ejemplo, una persona comienza una nueva actividad, pongamos clases de danza, y en esas clases conoce gente nueva, disfruta de la experiencia nueva en sí, tanto por ser nueva, llevarla a cabo con entusiasmo, por compartir esa actividad con gente desconocida  con la que pueden compartir un mismo gusto. De esas personas, a medida que hay más cercanía, con unas hay más cercanía y con otras menos, pero en sí, está siendo una experiencia placentera ya que se disfruta de la actividad en sí y se puede compartir a la par con personas que tienen la misma pasión.

A medida que esa actividad pasa de ser algo novedoso a algo rutinario (y lo novedoso suele ser superficial, puesto que se necesita convivencia y práctica para conocer a fondo esa actividad),  se “cae el velo” de lo nuevo y empieza a haber “problemas”, porque lo novedoso suele ser maravilloso, se hace con ilusión y entusiasmo, con “espíritu aventurero” y tras ese primer velo, lo que queda es la realidad. Y cuando se cae ese velo de entusiasmo, ya sea porque las clases en sí no te dan los resultados que esperabas, la gente con la que lo compartías no era lo que al principio parecía, o algunas personas sí, otras no… aparece un sentimiento de desilusión general por la actividad en sí. Esto nos ha pasado muchas veces en muchos ámbitos diferentes.

Lo que pude sacar de esto es… ¿Y si dejo de juzgar la situación como positiva o negativa? ¿Y si en vez de centrarme en lo que no me ha aportado recojo lo que he crecido con esa vivencia? ¿Y si en lugar de quedarme con las diferencias, disputas o con las expectativas sin cumplir me doy cuenta de que la experiencia en sí, el vivirla, me ha conducido hasta aquí, hasta este momento de ser consciente? Cuando puedes observar una experiencia vivida sin juzgarla, sin verla a través de “las gafas de la carencia” siempre se obtiene aprendizaje, siempre. Y ese aprendizaje que emana, es sabiduría. La sabiduría viene de la experimentación sin juicio de cualquier actividad cotidiana.

Y de la mano de la sabiduría viene el agradecimiento. A veces me han dicho, ¿pero cómo puedes agradecer eso que te pasó? Si fue una experiencia tan desagradable!! Y si, en el momento muchas experiencias son desagradables o las percibimos así cuando llevamos las gafas de la carencia, pero con la distancia y cuando has vivido repeticiones de experiencias parecidas, y dices… ya basta! Aquí hay algo que no estoy viendo… se sigue repitiendo el mismo patrón… y decides ver sin gafas, sin juicio, sólo observando lo que pasó sin añadir sentimientos calificativos, aparece la consciencia y la comprensión de por qué pasó eso, y para qué paso… y esa situación que parecía desagradable tiene total sentido.

Sin esa situación hoy no se estaría en el nivel de consciencia que se está. Y pasas de rechazar esa experiencia a agradecerla. Sin haberla vivido, hoy no serías lo que eres. La culpa y el rencor solamente sirven para atrasar el agradecimiento del momento presente.
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viernes, 3 de julio de 2015

Después de mi constelación

Un nuevo encuentro con conciencia nos llevó a Pamplona el sábado pasado. Como suele ocurrir, hacemos entre todos y todas una “ensalada emocional” para abrir el grupo, y cerramos, al final de la jornada, con un “buffet de valores”. Todo personalizado. Obviamente, solo quienes estuvieron alguna vez en nuestros talleres saben de qué se trata, porque no tiene nada que ver con el concurso de “Master chef”... Aunque, en realidad, sí que hay algo similar en ambos: lo más significativo en común son los nervios, la expectación e incluso el miedo, que genera la mente cuando nos vamos a exponer delante de desconocidos, a algo desconocido.


Porque realmente, en un taller de Constelaciones Familiares ganamos todos. Se lleva más, quien más aprende. Quien más permite acoger en su corazón todo lo acontecido en su historia familiar. Quien más aprehende. En una palabra, quien más ame.

En una de las entradas de este blog, del día 14 de abril de 2015, hablábamos de la actitud ante las Constelaciones. Hoy, nos vamos a referir a los días, semanas después de haber realizado la constelación. La pregunta que surge es: -bien, ¿y ahora qué?-

Las personas que hicieron el servicio de representar nuestra imagen familiar, indicaron el orden, una dirección. También dieron el primer impulso hacia él, como cuando una ficha de dominó está en una fila. Ellos tumbaron la primera, la cual a su vez tumba a la segunda, y ésta a la tercera, etc. Para no parar este “movimiento de fichas” y dejar que el impulso le alcance a todas y a cada una, es importante evitar racionalizar, ya que acabamos de ver que la Realidad es más grande que nuestra realidad cotidiana. Los representantes dieron el primer paso, el resto nos corresponde a nosotros.

Los órdenes sistémicos obedecen a leyes no visibles, lo esencial solo lo puede ver el corazón. Bien lo sabía el autor del Principito.

El desenlace de tu constelación, la imagen final, es preciso que la fotografíes mentalmente, que la lleves contigo siempre, y por las noches la veas y la observes mientras dices “SÍ” a todo lo que fue.

Desde el interior, la fuerza, ese impulso primero, ya puede seguir el movimiento. La clave es permitir que suceda. El tiempo hace el resto.

Si no se respeta este ritmo y “queremos más” (todavía más!) de lo que acabamos de ver, buscaremos de manera infructuosa resultados imposibles. Sin embargo, si guardamos “la foto” en nuestro “silencio interior”, podremos experimentar los beneficios que conlleva asentir al Destino.

Enhorabuena a todas y todos los que habéis formado este grupo, un potente grupo. Os deseamos unas estupendas fiestas de San Fermín y un feliz verano.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Un cacahuete en África

Ya hemos vuelto de Pamplona. Ahora sí que hemos conocido personalmente a otro estupendo grupo con el que compartimos intensamente muchas historias. Historias de vida que han salido a la luz y allí aparecieron, dejándonos sorprendidos a primera vista para después establecer el orden y permitir la comprensión. Realmente, después de realizar tantas Constelaciones Familiares, la sensación de ser importante por mi misma, se ha diluido, porque viendo lo visto, si no es en relación con los demás, no somos nada.

Pero antes de llegar a Navarra, también escuchamos durante el camino, otras vivencias. Esta vez, viajamos desde Galicia con nuestra amiga Marina, un lujo de compañía (ya nos había contado su anécdota con “Los niños de calle”, está una entrada en el blog, de diciembre del año pasado) Ella vivió casi toda su vida en África. Ahora  vive en el pueblo de Javier y estaba pasando unos días con sus hermanas en Santiago de Compostela.

Marina nos contó por el camino muchas cosas de su estancia en el Congo. Yo me quedé con la historia del cacahuete. Dice, que la mujer africana sale temprano de casa todos los días para ir al campo a buscar comida. Vuelve tarde –allí las distancias las recorren andando- y al llegar a casa, les esperan sus hijos con muchas ganas de verlas, pero sobre todo , con mucha hambre. Es la única comida que hacen al día. En una ocasión, coincidió que un niño de unos cinco años, encontró un cacahuete en el suelo. Entonces, casi al instante, se formó un círculo alrededor de él con más de diez niños y niñas mirando el cacahuete. Y ocurrió. El niño con el cacahuete lo abrió y lo partió trocito a trocito repartiéndolo entre todos. Ninguno quedó sin el sabor del fruto. Todos tenían la misma hambre y los“propietarios” del cacahuete eran “todos”. El niño que lo encontró lo sabía. Sabía que no era suyo sólo. El sólo era el encargado de repartirlo. Impresionante.

Estos niños, con mucha probabilidad vivan menos años que los de los países del Norte, sin embargo, la conciencia de unidad con la que viven, les permite gozar plenamente de cada instante. Por ello, aunque se mueran antes, se llevan más vida. Son sistemas diferentes que, en esto concretamente, nos llevan ventaja.

Nosotros seguimos aprendiendo a dejarnos llevar, a fluir o a abandonarnos a nuestro Destino, que no lo tenemos fácil desde la mente racional.

A los que habéis venido esta vez al taller, os sugerimos leer dos entradas del blog, “Los buscadores de perlas” y “Más perlas de sabiduría”, pues indican la actitud después de la Constelación Familiar. Las encontráis más abajo, con el cursor.

Muchas gracias a todas y todos!

martes, 14 de abril de 2015

La actitud: pieza clave en constelaciones



Pronto estaremos de nuevo en Navarra. Para mí es una Tierra entrañable. Por cierto, un sentimiento sistémico, pues mi abuela paterna era de Estella. A pesar de no haberla conocido, no puedo dejar de pensar en cómo viviría y sería su vida en Lizarra.  Ella, al igual que todos mis ancestros, forman parte de mi historia, de lo que yo soy. Por todo su legado, los llevo conmigo en un buen lugar. Una sincronicidad que la podréis constatar, es que el director del hotel donde trabajamos, que no sabe nada de mi historia, siempre nos ofrece la sala Estella para realizar las constelaciones…osea, como en casa, ya lo veréis.

Esta vez, el grupo de personas se ha formado un mes antes de la fecha. Lo que indica que tienen claro que quieren saber más de sí mismos y mejorar. Unas y unos valientes. Por ahora nos conocemos por la voz, los mensajes, el correo…soy capaz de percibir los nervios, las dudas, los miedos…y la curiosidad, la ilusión, también de las personas. Sentir estas emociones es normal, al fin y al cabo, lo desconocido siempre nos llega a través de los demás y hasta que lo comprobamos por nosotros mismos, la mente no hace más que liar y liar el temido  futuro. Algo absurdo, pero funciona así. En términos del Modelado Conductual Evolutivo® se le llamaría a todo esto, el coloque -cómo estamos predispuestos antes de empezar - , después vendría el descoloque – cómo nos sorprende nuestra constelación- y terminaríamos con el recoloque – cómo entendemos, comprendemos y sentimos en nosotros mismos, el orden que se estableció con la constelación.

La actitud es, sin duda, la pieza clave en el trabajo sistémico. Para dejarnos impregnar de la nueva realidad que vamos a ver de nuestra historia familiar, hemos de desalojar la mente de expectativas, de prejuicios, de creencias, de promesas… vaciarla por completo para que llegue lo nuevo, porque cada constelación es un paisaje diferente y requiere ser vista con ojos limpios. Como si se tratara de un viaje a un lugar desconocido por todo el mundo, ¿qué podemos imaginar? Nada, sólo dejarnos cautivar por lo que nos llega por los sentidos, con los poros abiertos, sin mente, sólo el corazón…entonces, ¿Qué hacer?  Atender plenamente a lo que sucede, permitiendo que se muestre lo que necesitamos aprehender…

Muchas gracias a todas y todos por la confianza en nosotros, en especial, como siempre a Lourdes, Gaztelu, Jesús Mari y Teresa. 

lunes, 9 de marzo de 2015

El Trabajo Social y Constelaciones Familiares. Sinergia para la eficacia profesional.

Mary Richmond, pionera del Trabajo Social de Casos,  iniciaba hace 100 años, un largo recorrido que se ha ido enriqueciendo con numerosas teorías contemporáneas y maneras de realizar un abordaje psicosocial individual y familiar.

Después de ella, otra Trabajadora Social y terapeuta que ha marcado un antes y un después en el Trabajo Social con familias, ha sido Virginia Satir que, en los años 60, aportó de manera magistral, un modelo de trabajo que es todavía hoy referente para muchos psicoterapeutas, entre ellos Bert Hellinger, el creador de las Constelaciones Familiares.

Se puede decir, que el Trabajo Social, al igual que otras disciplinas, se nutre de investigaciones sociales y científicas y avanza con los tiempos, adquiriendo así, recursos cada vez más eficaces y eficientes para su propio devenir profesional.

Un recurso por excelencia para el Trabajo Social, es sin duda el conocimiento sistémico de las Constelaciones Familiares.
Desde su creación, en los años 80, hasta la época actual, se ha incrementado la percepción de los sistemas humanos y este hecho produjo un giro importante a la hora de intervenir con personas, familias y grupos.

La aplicación de las Constelaciones Familiares (CF) en la Intervención Social se realiza desde tres posibles perspectivas:
  1. La percepción que el o la profesional de la intervención social tienen del usuario.
  2. La intervención directa con el usuario .
  3. La supervisión del profesional de intervención social 
  4. No puede obviarse el importante papel que ejerce la Institución, sea pública o privada, como promotora y protectora del trabajo del profesional social. Las supervisión en CF muestra el lugar, el papel, el rol que la Institución y sus miembros ejercen. Muestra cómo los usuario perciben la intervención social, cómo las y los profesionales se sienten apoyados o no por ella y ciertamente ayudan a detectar trastornos que podrían esconder un burnout o un síndrome de ayuda.
Todo esto y mucho más lo trabajaremos en un curso de Constelaciones Familiares aplicadas a la Intervención Psicosocial en Santiago de Compostela en abril. Os avisamos con tiempo, pues el Colegio de Trabajadores Sociales, ha decidido ofertarlo a un precio muy asequible y las plazas son limitadas. La inscripción es a través del teléfono: 981.56.81.00 o en el correo: info@traballosocial.org

Os esperamos!

martes, 23 de diciembre de 2014

El secreto de familia y el silencio de Sara

En Constelaciones Familiares se ve con frecuencia el daño que puede llegar a hacer “silenciar” lo que ha ocurrido o lo que ha hecho algún miembro del sistema, cuando éste se sale de la norma. Es decir, lo que estaba prohibido, si se transgredía, había que taparlo, por vergüenza, culpa… era una deshonra. El caso es que generaciones posteriores, cargan con ese secreto y por fidelidad al sistema, su Destino está abocado a veces, a padecer cualquier fatalidad. Se les llama “lealtades invisibles”. Hay mucha literatura sobre el tema, pero mi intención es sólo explicar esta breve introducción para poder contaros algo sobre Sara.

Sara es una mujer que acudió a uno de nuestros talleres de Constelaciones Familiares. Le hemos pedido permiso para contar lo que allí sucedió y para proteger su identidad, ella misma ha elegido este bonito nombre. Nos explicaba que le había llegado el momento de conocer desde otra perspectiva, qué había ocurrido en su familia. Les habían sucedido muchas cosas, pero a ella quizás lo más fuerte. Recuerda que había sido una niña sana y que un día, a los nueve años, le invadió un silencio absoluto. Se había quedado sorda de repente. Sus padres la llevaron a los mejores especialistas del momento y estaban perplejos , ya que no había indicios de enfermedad alguna, ni de infección ni traumatismo, sólo un hecho: la niña no volvió a oír. Le implantaron un tímpano artificial y le reeducaron la audición. A partir de entonces oye a través de un aparato. Otro de los avances de la ciencia. 

En su Constelación se vio lo que había estado oculto: al menos durante tres generaciones atrás había sucedido algo que nadie debía saber, era obligado “vivir como si sólo se escuchara silencio”, así se protegía al transgresor y a la familia. No es importante el hecho, quizás fuera un asesinato, una infidelidad, una violación… quien sabe, el caso es que este “no ver”, “no acoger” lo sucedido y taparlo, pensando que así “duele menos” es un grave error. La comprensión de Sara fue clara cuando vio que ella, por amor a los suyos, concretamente a su madre, el Destino la llevó a perder su oídos. Un aprendizaje que podrá transmitir ahora a su pequeña hija de tres años: la realidad, sea la que sea, hay que mirarla de frente.Enhorabuena, Sara.

Sí, de frente. Mañana celebramos la Nochebuena, un tópico para muchos, una lata para otros. También una celebración para recordar, los que conocen a Jesús, que hace dos mil años él miró la realidad de frente, la acogió y la llenó de paz. A éstos y aquéllos, os deseamos estos días, auténticos Encuentros con las personas que os acompañan en este devenir que es la vida.

Feliz Navidad!

lunes, 10 de noviembre de 2014

Más perlas de sabiduría

Esta vez las recolectoras eran todas mujeres. Estuvimos con ellas  muy cerca de la playa de Santa Cristina, en A Coruña. El mar azotaba y las olas golpeaban con fuerza en el castillo de Santa Cruz, un paisaje espectacular. Mientras, el grupo de buscadoras, se sumergían en las profundidades de sus historias de vida para reestablecer el orden y rescatar el tesoro más preciado: conciencia de sí mismas. Fue una jornada de trabajo intenso, pero valió la pena.


Las Constelaciones Familiares no dejan indiferente. Después de realizar la propia o salir de representante, se produce una sacudida interior que molesta mucho a la mente. De golpe, llega una información que no estaba prevista, y se descolocan nuestros esquemas… ¿cómo es esto posible?, ¿qué tienen que ver mis ancestros en mi vida actual?, ¿cómo podía estar afectando la infancia de mi madre a mi hija? O también, ¿cómo es posible que yo sienta en mi cuerpo sensaciones de algo que es ajeno a mí?...  por poner algunos ejemplos, sólo unos pocos de cómo nuestra mente, que no entiende en absoluto NADA de la dinámica de nuestro SER, interviene. Si le hacemos caso, boicotearnos nuestra búsqueda, haciendo que las perlas encontradas, no sean  recogidas.

La mente, como explica de manera diáfana nuestro amigo Emilio Carrillo, está para lo que está . Perfecta para programar, clasificar, organizar, investigar, conseguir metas y muchas cosas indispensables para nuestra vida cotidiana, del hacer, pero nula en la dimensión del Amor. Nos empeñamos en utilizarla para lo que no es. Tan absurdo como pretender eso, que un olmo dé peras…

Cuando dejamos que nuestro SER dirija la vida, nos encontramos que todo encaja, todo se comprende y se cae en la cuenta de que todo tenía un sentido. Es así porque se conecta con nuestra parte esencial, que sabe que de nada sirve razonar cuando se trata de la Verdad. Aquí sólo la vía de la intuición funciona.

Esta actitud es la que permite recoger las perlas de sabiduría que aparecen en las Constelaciones. Sí, al principio es inevitable que la mente dispare su alerta ¡es absurdo!, pero a medida que el taller avanza, el camino del corazón se hace más recto y lleva a conclusiones certeras, sentidas desde dentro y en el propio cuerpo. Al haber establecido el orden familiar se siente el bienestar del bien-ser, ese alivio de que “ahora estoy mejor y puedo vivir sin dolor” Le podemos decir a la mente: “de esto, ya me encargo yo”

Tomar las riendas y saber que la mente está a nuestra disposición, no nosotros a disposición de la mente…adquirir este punto de conciencia es lo más valioso.

Nuevas gracias a Sonia, amiga y organizadora de nuestros Encuentros, ella ya tiene muchas perlas consigo …y enhorabuena a todas las buscadoras de este taller. Os deseamos lo mejor a todas y a cada una, con energía renovada.

jueves, 9 de octubre de 2014

Los buscadores de perlas

Alguien podría pensar ”¿un árbol invertido le sirve a alguien?”  Sí: a los buscadores de perlas. Esta es la respuesta que darían los participantes del taller del sábado en Pamplona.
El jardín del árbol invertido de Rafael Trelles (1998)
Perlas de sabiduría y comprensión que se iban recogiendo a medida que se realizaban las Constelaciones Familiares, en un espacio de máximo respeto y reconocimiento a todo lo que fue.
Para ello, hubo que llegar a las raíces, “invertir el árbol “ de nuestra vida y ver el origen, donde nuestros ancestros, llevados por la fuerza inexorable de su Destino, lo soportaron como fueron capaces, entregándose a él la mayoría del tiempo con  sufrimiento y a un precio muy alto.
Ahora nos toca vivir a nosotros, sabiendo que formamos parte de su historia pero también creando la nuestra que, a veces, atrapados en los destinos de ellos, nos impiden abrazar la propia vida.
Por eso ha sido tan revelador el darnos cuenta de que “el árbol (nosotros) tiene raíces pero las raíces no son el árbol”.

Quizás nos juzguen las próximas generaciones y alguien nos podrá echar en cara ¿porqué hiciste esto o lo otro que estuvo tan mal? Entonces, lejos de sentirnos culpables, podremos recuperar la perla de la comprensión, y con una perspectiva más profunda les podremos mirar con ternura, porque nosotros también fuimos miopes un día.

Ahora sabemos que todo estuvo y está bien.

A partir de este cuatro de octubre, cuando se celebra la fiesta  de Francisco de Asís, nosotros en Navarra, con zapatos nuevos, estrenamos vida.

Muchas gracias a los que habéis compartido ese estupendo día con nosotros y lo habéis hecho posible. Vuestras historias son las nuestras y en ellas, estamos todos.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

jueves, 28 de agosto de 2014

La fidelidad que enferma

Una de las dinámicas que se ven con frecuencia en el trabajo sistémico de Constelaciones Familiares es cuando los niños, inconscientemente, siguen de manera ciega el destino de sus padres. Interiormente sale de su corazón “te sigo hasta el final”. Y entregan su vida. Una posible consecuencia común de esta fatídica  promesa, que se materializa en la vida cotidiana, es la enfermedad.

Estos días está ingresado en el hospital donde trabajo, Jaime, un adolescente de quince años. Termina su última sesión de quimioterapia. Ha sido muy afortunado. Su enfermedad ha remitido, gracias al equipo médico y a su familia. Él, como la mayoría de los hijos, hizo esa promesa con un alto coste: cáncer . Así se vió en su Constelación, su representante decía fielmente al padre: “ lo hago por ti, aunque me cueste la vida”.


La psicología infantil genera “pensamientos mágicos”. Así llama Bert Hellinger a algunas actitudes de los niños con sus padres . Creen que con todo el amor que tienen hacia sus progenitores, los pueden liberar de enfermedades, de su destino o de la vejez, y ello tiene unas consecuencias fatales, como le ocurrió a Jaime.

He elegido un texto sobre “El amor consciente” de terapeuta alemán, que clarifica más esta idea:

“Sacar a la luz el amor del hijo es, frecuentemente, todo lo que puede y debe hacer un terapeuta que conoce la envergadura de ese amor. Cualquiera que sea la carga que haya tomado sobre sí por este amor, el hijo tiene la seguridad de estar siguiendo fielmente a su conciencia, sintiéndose noble y bueno.
…Así pues, las metas del amor infantil y los medios para alcanzarlas son desengañados en cuanto salen a la luz, ya que forman parte de un concepto mágico del mundo que resulta insostenible ante el conocimiento del adulto. El amor, sin embargo, perdura. Una vez descubierto, el mismo amor que en otros momentos llevaba a la enfermedad, ahora se une al conocimiento para buscar otra solución, solución consciente, neutralizando así las influencias enfermizas donde aún sea posible…”
“Felicidad Dual. Bert Hellinger y su psicoterapia sistémica” G. Weber. Ed. Herder

Le damos la enhorabuena a la familia de Jaime, por haberse atrevido a ir más allá de lo que la enfermedad muestra, el dolor, con la constelación familiar. 

Y  a Jaime, porque con sus quince años ha crecido su comprensión y ahora puede salir de su corazón otra promesa de amor más grande: “me permito tomar la vida” 

Lo mejor para ti con esta canción


jueves, 21 de agosto de 2014

Cuando ayudar hace daño

Parecería que el título de esta entrada de hoy no fuera correcto, ya que en principio, nos han educado para estar al servicio del que lo necesita, al precio que sea. Aunque también están los que se salen de la norma y no dan, por más que se lo pidan por compasión. 

Y sí, desde luego en los dos casos extremos, es preferible dar de esa forma desmesurada que no dar nada. Pero sin ser tan drásticos, también está la buena ayuda, esa que se presta cuando, en primer lugar, uno se encuentra bien de salud (muchos dadores y cuidadores, rebasan el límite de sus dolencias y se terminan de poner enfermos causando lo último que desearían: ser una carga para los suyos) Después hay que esperar a que, directa o indirectamente, nos pidan la ayuda (no darla porque nosotros “sentimos” que tenemos que hacerlo) En tercer lugar, ser conscientes de que no somos los salvadores de nadie, que nuestra ayuda puede servir, ser a veces insuficiente para los demás o incluso ser dañina porque no la han pedido. En caso contrario estamos rebasando la barrera del otro, no respetando su momento vital e irrumpiendo donde no hemos sido invitados, y todo en nombre del amor, con creencias tipo “lo hago porque te quiero”. Y el que recibe la ayuda, con este prefacio, se calla para no “molestar” al ayudador, aumentando su malestar.

Ayudar es un arte. En Encuentros con conciencia practicamos los tipos de ayuda con profesionales , familiares y cuidadores informales, en nuestros talleres.
Bert Hellinger  lo describe así :

“El primer orden de la ayuda significa, por tanto, que uno sólo da lo que tiene, y solo espera y toma lo que realmente necesita… esta ayuda es humilde; muchas veces, ante determinadas expectativas , o también ante el dolor, renuncia a ayudar.
…El segundo orden de la ayuda significa, por tanto, que uno se somete a las circunstancias, y sólo interviene hasta donde ellas lo permitan. Esta ayuda se contiene y tiene fuerza.
El desorden en la ayuda sería aquí negar o tapar las circunstancias en lugar de afrontarlas junto con la persona que busca ayuda. La pretensión de ayudar en contra de estas circunstancias debilita tanto al ayudador como a la persona que espera la ayuda. Lo mismo le ocurre a la persona a quien se le ofrece la ayuda, e incluso a quien se ve obligado a aceptarla.”
“Los órdenes de la ayuda” Bert Hellinger. Editorial Alma Lépik. Buenos Aires 2006

Lo dicho, todo un arte que incluye romper antiguas creencias, crear nuevos hábitos y tener mucha humildad… os sugerimos, a los interesados en el tema, la lectura del citado libro, que tambien sirve para las relaciones de pareja.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Naturaleza y orden sistémico

Mucho antes de que los hombres y mujeres habitáramos la Tierra, ésta llevaba tiempo existiendo... Fue después, la mente humana , que decidió “hacerla suya” y creer de manera irrisoria, que el hombre es acogedor y dueño del planeta, cuando la realidad es que, muy lejos de eso, y para nuestro descanso, el ser humano es el acogido y el que es cuidado generosamente por él. A cambio, sea dicho de paso, tal actitud arrogante, lleva a los hombres y mujeres, a no respetar el espacio en el que viven y no se dan cuenta de que no son dueños sino usufructuarios del mismo. Osea, no tienen derecho a modificar ni mucho menos destruir, lo que se les dejó por un tiempo limitado.

Los animales por su parte, al no tener mente humana y permanecer en su esencia, sin contaminarse de falsas creencias, nos siguen regalando los beneficios de tenerlos con nosotros.
Fuente: Wolfwatcher

Hoy, Encuentros con conciencia quiere compartir una reflexión acerca de la Naturaleza y el orden sistémico a propósito de nuestro libro Los animales nos hablan.
El verano se presta a tener más contacto directo con el mar, el sol, las plantas, los animales…, todo ello, como decía antes, muy anterior a nosotros. Uno de los principios en Constelaciones Familiares es respetar el orden de llegada en los sistemas, tanto en las familias, donde están antes los padres que los hijos y los hijos mayores antes que los pequeños, en las empresas, donde los trabajadores adquieren derechos por antigüedad,  y en general, en cualquier grupo humano. La Naturaleza posee su propia etología que rige el buen funcionamiento de sus miembros y el fluir armónico de la vida. Es solamente cuando esto no se respeta, que las cosas van mal. Con respecto a las mascotas, se les suele utilizar muchas veces como encubridores de nuestros miedos, o con frecuencia los colocamos en un lugar privilegiado en la familia, por encima de las personas. O cuando dejan de ser útiles o han cumplido el capricho del dueño, porque era “un regalo de cumpleaños para el niño”, se abandonan…

Afortunadamente, siguen estando aquí, permaneciendo pacientes a nuestro lado, a la suerte que nosotros queramos: se entregan en las terapias, siendo guías para los ciegos… ejemplos vivos que no se cuestionan el porqué y el para qué de la vida, sólo viven…
Hemos tenido el privilegio de supervisar los casos de psicoterapia asistida con animales de Isabel Salama y ha sido impresionante, lo que llegan a sentir. Os invitamos a conocer los resultados.


Si queréis adquirir el libro, sin gastos de envío, nos lo hacéis saber en nuestro correo : encuentrosiconciencia@gmail.com     Gracias!

sábado, 2 de agosto de 2014

El valor de ser diferente

Alrededor de las diferencias se mueve una paradoja. Por un lado están en auge cuando se refieren a la innovación, el arte, la moda… a los creadores de tales diferencias se les permite ser distintos del resto y, lejos de marginarlos, tienen un valor añadido en el mercado por incentivar las marcas, el consumismo, el salirse de lo vulgar y corriente,… a ellos la sociedad les da un buen lugar y les acoge independientemente de su raza, condición social, etc.
No ocurre así con el resto. Me refiero a las personas que han tenido y todavía tienen que pagar con su propia vida ser diferentes de los demás, bien por su color de piel, religión, ideas políticas, sexo, etc. Por desgracia, seguimos viviendo crueles guerras en todo el planeta por estas causas.
Pero sin ir tan lejos, en general, lo diferente no gusta. Hace poco me decía una amiga en la playa que su hijo de nueve años si no se apuntaba en el equipo de fútbol se quedaba sin amigos. ”No le gusta, pero más duro es quedarse solo” me decía la madre. Este es un mero ejemplo cotidiano de cómo, por adaptarnos al medio muchas veces corremos el riesgo de perdernos a nosotros mismos.
Sistémicamente, el precio de separar, ocultar, o no querer ver lo que no gusta es también muy alto. Incluye cargas intergeneracionales y así, de bisabuelos a abuelos, de padres a hijos, se van pasando las deudas con los marginados.


Encuentros con conciencia aborda el tema de nuevo, con una bonita ilustración de Jorge del Corral, dando luz y color a una entrañable historia de una gaviota, que por ser diferente a las demás y por amor a su familia los tuvo que dejar. El derecho a la pertenencia es una condición clave de toda convivencia y la infancia es la etapa idónea para inculcar el mejor de los valores para aceptar lo diferente.
Este es el tercer cuento de la trilogía para niños con la pedagogía de Bert  Hellinger, editado por Sieteleguas,  y al igual que los anteriores,  los beneficios de su venta los cedemos a la asociación Xuntos de Pontevedra para el síndrome de Down. Gracias por colaborar!